#Ceuta Un Canto a Mi Corazón Ceutí...

Posted by IvanJM99 On 3/10/2014 No comments


La Perla Del Mediterraneo

Los Rayos De Sol Que Entran Por Mi Ventana Me Recuerdan...

El reflejo de las chiribitas cuando marché de la bella tierra caballa. 
Sentado en aquel asiento del puerto, minutos antes de que zarpara
el barco, hacia el destino de los sueños cumplidos. Donde ya, aprecio
el final de mi aventura en esta capital... 

Recuerdo cada domingo sufriendo con el equipo blanquinegro, que aún 
llena mi corazón, esperando que algún día pueda llevar sus galones a una
categoría superior...

Echo de menos llevar la Mochila a mi espalda, subiendo a la Fortaleza o
bajando al pantano disfrutando de las Chirimoyas y las Castañas, de las
excursiones por la Tortuga de Aranguren, de ese olor a barro, de esas
tormentas en el Faro de las Sirenas..   

De esas noches de Bohemia, de Marina y de Poblado... Echo de menos disfrazar
de Pirata y escuchar como cada Chirigota hace un canto a su patria, tirando de la manta
con esa gracia de los que nacieron en la ciudad fortificada.

La pasión que cada ferviente caballa vive la Santa Semana nada que envidiar a la patrona sevillana,
a pesar de los cielos encapotados, de las gotas de última hora, el Medinaceli hace que se me salten las lágrimas a pesar de estar a miles de kilómetros de ese olor a fe y moral de divina obsesión.
Echo de menos seguir las procesiones, echo de menos ver el Silencio, echo de menos el Encuentro en plaza de África.

Siento mucho perderme bodas, comuniones o bautizos, echo de menos pasar grandes noches y mañanas en las Cruces De Mayo con la familia del Pacho, del Tentadero, del Cortijo, del Pepe, del Juano, de los Vallejos o de cualquier lugar en el que disfruté de un ápice de felicidad de estar con la familia al completo.

El verano con sus pescaitos ricos y fritos, los saltos desde las murallas, el Parque Marítimo, los camperos de corazones, las noches de San Juan con el primer baño del año en la playa de la Ribera mientras en las estepas se hacen sardinas y la madera desprenden ese olor ha cenizado. De recoger agua que echar en las esquinas que buscan la suerte de la noche mágica, de quemar tus deseos en el fuego de la pasión caballa.

Y luego el Gitaneo recorre todo mi cuerpo con la feria que ya empieza a iluminar la ciudad hasta la Navidad.

Que es cuando yo vuelvo a vivir en la ciudad, como uno más, como alguien que nunca se marcho, que ni piensa en marcharse, como si pudiera congelar el tiempo durante esos apenas veinte días. Entonces el cuento acaba y me vuelvo a la capital de los sueños para que sigan siendo cumplidos.

Con una idea muy clara: no olvidar jamás las raíces caballas que recorren toda mi piel, la sangre rojigualda que bombea mi corazón Ceutí...
                                                                                                       Iván Jiménez

0 comentarios:

Publicar un comentario